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Dos años de agresiones en un minuto

Javier Garza y Celia Guerrero

Los homicidios de periodistas en México se intensificaron en la segunda mitad de 2014. Los seis asesinatos ocurridos entre junio y diciembre de este año casi equivalen a la cifra total de crímenes en los 18 meses anteriores.

Según el mapa Periodistas en Riesgo, de Freedom House y el Centro Internacional para Periodistas (ICFJ), en los últimos dos años han sido asesinados 13 periodistas en el país, pero mientras que los primeros siete homicidios ocurrieron en el lapso entre diciembre de 2012 y mayo de 2014, el resto ocurrió entre mayo y octubre de 2014.

Tamaulipas, donde se han cometido tres asesinatos, es la entidad con más casos. Oaxaca y Sinaloa acumulan dos casos cada uno y en Veracruz, Coahuila, Puebla, Chihuahua, Guerrero y Zacatecas ha ocurrido un homicidio en cada entidad.

En la mayoría de los casos (ocho) los periodistas fueron secuestrados antes de ser asesinados y estuvieron varios días desaparecidos, los que revela falta de eficacia de las fuerzas de seguridad para prevenir que los plagios terminen en homicidio.

La cifra de periodistas asesinados en los últimos dos años podría llegar hasta 17, pues hay cuatro periodistas secuestrados pero aún desaparecidos.

Pero los periodistas en México no sólo enfrentan el peligro extremo de la muerte, sino también una amplia gama de riesgos en su labor cotidiana.

El mapa Periodistas en Riesgo, que documenta casos de agresión contra la prensa desde 2013, registra en los últimos dos años un total de 209 incidentes de agresión física, psicológica, digital o legal contra periodistas o medios de comunicación. Un análisis de los datos muestra conclusiones preocupantes sobre los agresores de la prensa y los tipos de ataques que cometen.

En esta animación se pueden observar los dos años de agresiones en un minuto.

Entre los hechos que arroja el mapa están:

  • La mayoría de las agresiones físicas han sido golpizas de policías contra reporteros durante coberturas, particularmente en manifestaciones. El grueso de los casos se reporta en el Distrito Federal por parte de la policía capitalina, que es el principal agresor de periodistas en el país.
  • Hay 46 golpizas por parte de policías, de las cuales 27 resultaron en detenciones arbitrarias, lo que añade una agresión legal al ataque físico. En 11 casos hay robo, daño o destrucción de equipo.
  • Otras 17 golpizas han sido por parte de manifestantes durante protestas callejeras y en casi todas (12) han sido con robo, daño o destrucción de equipo.
  • De los 13 homicidios contra periodistas registrados en 2013 y 2014 resalta que casi la mitad (seis de los casos) ocurrieron tan sólo en el periodo junio-diciembre de 2014. Es decir, casi tantos como en los 18 meses previos.
  • De los 13 secuestros de periodistas o trabajadores de medios registrados en dos años, en sólo 9 casos ha habido liberaciones, lo que significa que cuatro periodistas permanecen desaparecidos.
  • Se reportan 46 amenazas vía verbal, telefónica, escrita o digital. En la mayoría de los casos (30) se puede identificar la cobertura que las provocó o a los autores de la agresión. En 25 casos la cobertura tiene que ver con acciones de policías o funcionarios públicos.
  • Hay cuatro casos de amenaza que son contra reporteros que han investigado algún tipo de agresión previa, lo que habla de un doble riesgo: el de sufrir una agresión y luego el de investigarla.
  • Hay 14 casos de agresión digital, principalmente en el Distrito Federal, Veracruz y Tamaulipas. Las principales modalidades son los ataques de negación de servicio, el hackeo de páginas y la penetración de cuentas de correo o redes sociales.

Los dos años meses que han transcurrido del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto han visto no sólo un aumento en agresiones a periodistas y medios de comunicación, sino también un creciente desprecio el respeto a la libertad de prensa en el país, ya no sólo por parte de grupos criminales, sino también de parte de autoridades policiacas y militares, así como actores políticos, sociales y empresariales.

Es importante notar que los casos documentados por el mapa se refieren a incidentes que pueden involucrar a más de un periodista, por ejemplo a un grupo de personas víctima de la misma agresión. Los incidentes también pueden comprender más de un tipo de agresión, por ejemplo un reportero golpeado y detenido arbitrariamente es víctima de agresión física y psicológica, además de acoso legal.

En varios casos, diferentes formas de intimidación se entrecruzan contra un mismo periodista y también hay casos de periodistas que han sufrido agresiones o amenazas por documentar o denunciar otros ataques contra ellos mismos u otros compañeros o medios. Esto envía una señal preocupante sobre la impunidad que gozan las agresiones contra comunicadores y la indefensión que padecen éstos al padecer no sólo los ataques sino también las represalias por investigarlos o denunciarlos.

El análisis de las agresiones permite identificar ciertos patrones de comportamiento entre quienes las cometen, particularmente en el caso de autoridades a las que parece no preocupar el impacto que tienen los ataques que cometen contra la prensa y de otros actores que quieren evitar coberturas y gozan de impunidad al hacerlo, pues también se han documentado casos en los que autoridades estaban presentes al momento en que otros agredían a periodistas y no hicieron nada para evitarlo o “congelaron” denuncias de ataques que no han sido investigados o castigados.

 

José Guadalupe Chan Dzib, reportero del semanario Playa News Aquí y Ahora, fue asesinado a balazos en el interior del bar La Baticueva, ubicado en la ciudad de Felipe Carrillo Puerto del estado de Quintana Roo.
Según testimonios recogidos por el diario El Universal, una persona desconocida entró al bar y abrió fuego contra Chan Dib, pasadas las 22 horas del 29 de junio de 2018.
El periodista también cubría notas de la fuente de policía para otro medio llamado Tábano. Periodistas de la zona dijeron a El Universal que el reportero asesinado había cubierto horas atrás el asesinato de Daniel Dzib Canul, un dirigente del Partido Revolucionario Institucional en el poblado de Sabán, municipio de José María Morelos. Chan Dzib también había cubierto recientemente el asalto al ejido Nohcbé cometido por una banda delictiva de Veracruz y Campeche.
Decenas de periodistas de Playa de Carmen manifestaron su protesta por el asesinato del comunicador. “Tocan a uno, tocan a todos”, dijeron los periodistas para protestar por a muerte de su compañero. Chan Dzib también colaboró con el diario Por Esto en Quintana Roo y el diario Respuesta de Ciudad del Carmen.

Los periodistas que trabajan en entornos autoritarios suelen estar bajo vigilancia electrónica. A veces la vigilancia se realiza a escala masiva y su objetivo es averiguar lo que los periodistas, en general, están haciendo, y qué historias están investigando.

Otras veces, en cambio, la vigilancia es específica y toma la forma de un espionaje electrónico destinado a rastrear las acciones de un reportero en particular.

Hay lugares en los que vigilancia es percibida como algo normal: los periodistas se adaptan y acaban aceptando que los vigilen como un riesgo no deseado pero inevitable en su profesión. He escuchado a periodistas de Pakistán decir: “Pueden vigilarme todo lo que quieran; no van a encontrar nada”. También he escuchado a periodistas latinoamericanos decir cosas como “No tengo nada que ocultar”. En ambos casos la vigilancia ha sido normalizada y los periodistas tienden a adoptar una actitud pasiva.

En otros casos, en cambio, los periodistas eligen luchar contra la vigilancia electrónica. Después de todo, este puede poner en peligro tanto su seguridad como la de sus fuentes, y es, de hecho, un ataque contra la libertad de prensa y expresión.

La pregunta clave es la siguiente: si un periodista quiere combatir la vigilancia electrónica, ¿cómo se supone que la deba reconocer cuándo está sucediendo?

Estos son mis consejos para quienes piensan que la vigilancia es un riesgo potencial o real para su privacidad, seguridad personal, seguridad de sus datos e identidad de sus fuentes:

Mantente alerta. La vigilancia electrónica no es solo una forma de reunir información sobre el trabajo y las fuentes de un periodista; también puede utilizarse para preparar un ataque más grave, si otras formas de intimidación no detienen la investigación que el periodista en cuestión está llevando adelante. En cualquier caso, los periodistas deben informar que están siendo vigilados a las autoridades oficiales, y buscar el apoyo de otros colegas, de su medio de comunicación y de grupos de defensa como el Comité para la Protección de Periodistas, Reporteros Sin Fronteras, el Rory Peck Trust, Freedom House o Article 19.

Protege tus dispositivos. Todos tus dispositivos –computadoras, teléfonos móviles, tablets– deben estar protegidas con software antivirus, encriptación del disco rígido y contraseñas fuertes o frases de contraseña. Las aplicaciones y el software deben estar siempre actualizados. Estos dos pasos serán tu primera línea de defensa. Puedes encontrar una lista más detallada de herramientas de seguridad informativa aquí.

Sigue buenas prácticas de seguridad. La manera más común en que empresas privadas, gobiernos abusivos y grupos delictivos vigilan electrónicamente es infectando los dispositivos mediante el phishing. Se trata de mensajes electrónicos que llegan por email, texto o mensajería instantánea, invitando al usuario a abrir un enlace o archivo que contiene un software de vigilancia. Nunca hagas clic en enlaces o archivos sospechosos: analiza cada mensaje que recibas, incluso si confías en el remitente. He creado un tutorial más detallado sobre la identificación y la prevención del phishing aquí.

Controla tus datos. Si sospechas que tu dispositivo ha sido infectado, comprueba si se produjo un aumento repentino en el uso de los datos. Cuando el software de vigilancia está activo, consume tu plan de datos para extraer fotos, mensajes, contactos, videos y metadatos.

Controla tu batería. Un rendimiento deficiente de la batería es un indicador de que puede haber un programa no deseado que se ejecuta y consume la energía de tu dispositivo. Comprueba si la batería de tu dispositivo utiliza más energía de lo habitual cuando está conectada a Internet.

Controla la temperatura de tu dispositivo. Si tu dispositivo está más caliente de lo habitual cuando no está siendo utilizado, puede que se esté ejecutando un programa malintencionado.

Resetea. Una buena acción preventiva es un restablecimiento completo de tu dispositivo. Si crees que tu dispositivo móvil está infectado, haz una copia de seguridad y resetéalo completamente para que el teléfono vuelva a sus ajustes de fábrica.

Encripta tus comunicaciones. Si necesitas hacer una llamada telefónica o enviar un mensaje con información confidencial, intenta utilizar la encriptación. OpenPGP y MeetJitsi son buenas opciones, mientras que Signal es la aplicación móvil favorita de muchos periodistas de investigación.

Sé consciente de otros posibles tipos de vigilancia. Si sospechas que estás bajo vigilancia electrónica, monitorea también tu entorno físico. ¿Hay vehículos inusuales o sospechosos cerca de tu oficina o casa? Los periodistas que hacen trabajos de alto riesgo siempre deben chequear si alguien los está siguiendo, especialmente si están a punto de ponerse en contacto con una fuente sensible.

Jorge Luis Sierra es un premiado periodista de investigación mexicano y editor y experto en seguridad digital. Conoce más sobre su trabajo como becario ICFJ Knight entrando aquí.

En Memoria de Javier Valdez

Los asesinatos recientes de periodistas, incluido el de Javier Valdez, que este 15 de junio de 2017 cumple un mes de haber perdido la vida en un ataque cometido en las calles de Culiacán, Sinaloa, demuestran que los periodistas en riesgo alto o extremo deben ahora cultivar nuevas habilidades de prevención que los capaciten en contravigilancia, uso de chalecos antibalas y manejo evasivo y defensivo de vehículos.

Lo decía una editora de Chihuahua pocos días después de la muerte de Miroslava Breach, corresponsal de La Jornada, asesinada el de 23 de marzo pasado:

“Antes de salir de casa, siempre me fijo en los autos que están estacionados alrededor y cuando salgo me la paso volteando para todos lados”, dijo la compañera en un taller de seguridad para periodistas organizado días después del atentado contra la corresponsal.

Desde que empezó el gobierno de Enrique Peña Nieto han sido asesinados 41 periodistas, entre reporteros, comunicadores indígenas y reporteros ciudadanos. En la mayor parte de los casos, a esos periodistas los han asesinado en sus casas o en sus automóviles. Once de ellos fueron atacados en sus automóviles, catorce del total lo fueron en sus casas, del resto se sabe poco pues fueron primero secuestrados antes de haber sido asesinados.

Miroslava fue acribillada a bordo de su auto. El crimen reprodujo un patrón que se repite una y otra vez en México: el asesino actúa coordinado con otros que le dan apoyo logístico, la víctima sale de o llega a su casa, el atentado se comete con la víctima a bordo de su automóvil, los disparos son precisos, sin desperdicio de balas.

Justo unos meses atrás, el 10 diciembre de 2016, Adrián Rodríguez Samaniego, reportero de la estación Radio Cadena Antena 102.5 FM , había sido asesinado en condiciones similares en la ciudad de Chihuahua. Él salía de su casa, abordaba su auto, cuando un grupo de agresores se acercaron y le dispararon.

Max Rodríguez, experimentado reportero del Colectivo Pericú en Baja California Sur, fue asesinado a bordo de su auto el 14 de abril en el estacionamiento de un centro comercial de La Paz.

En estas circunstancias, ya ninguna precaución puede considerarse paranoica o exagerada. El modo operandi de los homicidas de periodistas en México parece estar sujeto a la misma rutina: antes de cometer el atentado, los agresores ejercen vigilancia individualizada, ponen espías afuera de las casas de los periodistas, los siguen en vehículos, les interceptan las llamadas y las comunicaciones digitales con colegas, fuentes y parientes.

Estos son algunos consejos de especialistas en seguridad física:

Según las Misiones Regionales de Seguridad, los momentos más peligrosos durante los movimientos de vehículos son:

  • La rutina del viaje (pasar a la misma hora por el mismo lugar).
  • Los primeros minutos de viaje (después del arranque y desplazamiento del vehículo).
  • La llegada al punto de destino y el momento de detenerse.
  • Las detenciones forzadas con el motor encendido y el conductor adentro del automóvil.

Estos son los consejos combinados de las Misiones Regionales de Seguridad y de la organización estadounidense Clandestine Reporting Working Group:

  • Variar las rutas y horarios de desplazamiento de la oficina a casa y viceversa.
  • No viajar solo.
  • Las ventanas del auto siempre deben estar cerradas.
  • Hay que manejar con el radio apagado, sin música y estar cien por ciento alertas.
  • Manejar siempre con el cinturón de seguridad.
  • Mantenerse a una distancia de dos o tres autos de los vehículos que circulan atrás o adelante.
  • Fijarse en los autos que llevan pasajeros en el asiento trasero, sobre todo los que llevan tres pasajeros.
  • Fijarse en personas que viajan en motocicletas, principalmente quien llevan a una persona atrás.
  • En condiciones de riesgo extremo hay que invertir en chaleco antibalas de nivel II o IIIA, resistentes a balas Magnum calibre 44 o pistolas y submetralletas 9mm.
  • Antes de entrar en la cochera del domicilio, fijarse en individuos sospechosos, a pie o en vehículos frente al domicilio.

La Red de Periodistas del Noroeste de México repudió el asesinato del periodista sinaloense Javier Valdez y demandó una investigación rápida y efectiva para procesar a los culpables. Este es el contenido del comunicado de la Red:

“COMUNICADO DE LA RED DE PERIODISTAS ANTE TAN TERRIBLES HECHOS.
A los periodistas de mexicanos, a la Comunidad Internacional de Periodistas, a la sociedad en general y a las autoridades mexicanas e internacionales.-
Un vez más, el periodismo de México está de luto.
Este lunes al medio día Javier Valdez, uno de los periodistas y escritores más importantes del país, fue cobardemente asesinado en la ciudad de Culiacán Sinaloa, a pocos pasos de la revista Ríodoce, de la cual fue fundador.
Javier Valdez, también Corresponsal de La Jornada, siempre se distinguió por hacer periodismo honesto y libre, por ser un guía y compañero para quienes tuvimos la fortuna de encontrarlo en este difícil camino del periodismo en México.
Su asesinato ha marcado el límite de lo permitible de la violencia contra el gremio.
El crimen se suma al robo, golpes y amenzas que que sufrieron siete periodistas nacionales e internacionales de diferentes medios en Guerrero, cuando cubrìan uno de los eventos violentos que aquejan ese estado.
Hoy, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, visitó la ciudad de Reynosa, que lleva una semana bajo el fuego de cárteles y donde el ejercicio del periodismo ha tenido que autocensurarse y callar para sobrevivir, a pesar de que hace un año el mismo funcionario anunció la militarización del estado para poner orden.
La Red de Periodistas del Noreste se suma a la indignación por las muertes de Valdez y por los abusos que sufren nuestros colegas en todo el territorio nacional.
Volvemos -otra vez, y cuantas veces sean necesarias- a exigir tajantemente a las autoridades a que cumplan con su labor de proteger al ciudadano de los delincuentes y de castigarlos conforme a un Estado de Derecho.
Exigimos que el Presidente de la República Enrique Peña Nieto cumpla su palabra que comprometió ante representantes internacionales del gremio y ponga por fin un alto a los asesinatos y agresiones a los periodistas, ya que su administración pasará a la historia como la más letal para el ejercicio del periodismo con más de 30 comunicadores muertos.
También llamamos a los colegas del país y de todo el mundo a que demanden a las autoridades mexicanas, por todos los medios a sus alcance, que castiguen a los culpables del cobarde asesinato de Javier Valdez y de todos los colegas asesinados en la administarción actual.
!No más balas contra periodistas!
Red de Periodistas del Noreste,
Monterrey, Mayo 15 de 2017”

Los periodistas necesitamos tener contraseñas fuertes, fáciles de recordar y difíciles de romper. Hace pocos años, los expertos en seguridad digital recomendaban contraseñas de por lo menos 15 caracteres, que incluyeran mayúsculas, minúsculas, números y signos de puntuación. Ahora, la mayor parte de los expertos opinan que el uso de dados físicos y la obtención de números aleatorios es la mejor forma de crear contraseñas fáciles de memorizar y extremadamente difíciles de adivinar.
Este es el método.

1. Usa cinco dados físicos.
2. Arroja los cinco dados juntos seis veces. Aquí un ejemplo:

3. Anota los números resultantes. Siguiendo el ejemplo:

36625

12145

12332

43165

33241

51521

 

4. Busca esos números en esta lista y anótalos. Siguiendo el ejemplo:

36625 — hansa

12145 — 238

12332 — 301

43165 — k40

33241 — dotar

51521 — nipa

5. Tu contraseña será:

hansa 238 301 k40 dotar nipa

6. Esta contraseña tiene un alto nivel de entropía, que es la medida de fuerza de las contraseñas. Una computadora que corra un programa que deduzca 1,000 posibilidades por segundo tardaría más de 350 años en romper esa contraseña.

Los periodistas en activo del sur de Texas y el norte de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila se pueden registrar y participar en el Taller Binacional de Seguridad para Periodistas de la Frontera Mexico – Estados Unidos, el 10 de marzo de 2017 en Brownsville, Texas. El Taller es gratuito y está organizado por el International Center for Journalists y el Border Center for Journalists and Bloggers.

Se pueden registrar aquí:
Eventbrite - Taller Binacional de Seguridad para Periodistas de la Frontera

La agresión a periodistas en las protestas recientes contra el “gasolinazo” es un buen momento para revisar cómo reducir vulnerabilidades en la cobertura de manifestaciones populares o actos de represión policial.

Soledad
Lo primero es que los periodistas suelen cubrir estos hechos solos y de manera desorganizada. La presencia de más colegas alrededor carece de valor protector, si cada uno lo está cubriendo en soledad y sin coordinación.
Segundo, los periodistas que usan teléfonos celulares para tomar imágenes o transmitir en vivo, están forzados por las circunstancias a acercarse más a las situaciones de violencia potencial, a veces junto a sus protagonistas.

 
Actores hostiles
En tercer lugar, los actores de la violencia son cada vez más hostiles hacia los periodistas. En las manifestaciones recientes y cierres de carretera de profesores disidentes de la reforma educativa, los grupos radicales o los grupos policiales encargados de reprimirlos han ejercido violencia extrema contra los periodistas y han llegado incluso al asesinato. Ese fue el caso de Elidio Ramos Zárate que fue asesinado por personas encapuchadas, horas después de cubrir el plantón carretero en Juchitán, Oaxaca.
Algunos reporteros son atacados horas o días después de que han cubierto los incidentes de represión, sobre todo aquellos en los que hay manifestantes que mueren asesinados por disparos de la policía.

Decisiones desinformadas
La vulnerabilidad de los periodistas se agrava cuando, en ocasiones, sus editores o jefes toman decisiones de cobertura lejos de la acción y sin tener los elementos necesarios para evaluar la situación de riesgo. En esas ocasiones, el primer factor de riesgo empieza cuando editores toman decisiones desinformadas, fuera de contexto, y ordenan una cobertura sin medir el riesgo real que van a enfrentar sus reporteros.

Periodistas sin seguro
Después está el factor económico. Muchos periodistas cubren las manifestaciones como reporteros independientes sin ningún lazo institucional firme con ninguna organización periodística que los respalde. Y aunque trabajen de planta para algún medio, en casi todos los casos los periodistas carecen de seguros para gastos médicos mayores y , a veces, hasta de la cobertura básica del Seguro Social.
Cada situación es distinta y cada periodista y medio debe tomar decisiones de acuerdo con el nivel de riesgo y las condiciones de cada situación. Sin embargo, en la experiencia de periodistas que cubren disturbios, manifestaciones violentas o actos de represión policial contra multitudes, éstas pueden ser algunas medidas básicas que los reporteros pueden adoptar:

Medidas básicas

  • Desarrolle protocolos de seguridad para cada circunstancia. Los reporteros deben salir a la calle con protocolos previamente acordados con el editor y su redacción. A falta de una redacción, el periodista debe contar con el apoyo de colegas de otros medios que adopten un protocolo común.
  • Si es posible, cada cobertura debe ser planificada con el mayor detalle posible. La planificación debe incluir, de ser posible, el reconocimiento previo del lugar de la cobertura. En ocasiones, cuando los periodistas están en un lugar por primera vez, lo más recomendable es que, mientras trabajan, realicen una inspección rápida del lugar, identifiquen rutas de escape y lugares donde pueden protegerse en caso de surja la violencia. La inspección puede incluir la identificación de lugares elevados donde puedan tomarse imágenes o videos.
  • Los periodistas también deben estar conscientes de quiénes son los actores de la violencia y cuáles son sus motivaciones políticas, religiosas, económicas o culturales. Esa consciencia debe abarcar el conocimiento, entre más detallado mejor, de quiénes son los grupos más agresivos hacia los periodistas y cuáles son sus políticas de agresión.
  • Cada periodista debe decidir en qué circunstancia debe usar identificaciones o chalecos distintivos como periodista. Por regla general, siempre es mejor estar plenamente identificado como periodista, pero en ocasiones eso puede atraer más violencia. En todo caso, las identificaciones siempre deben estar disponibles y usarse en los momentos necesarios.
  • La comunicación de dos vías con la redacción debe ser constante. Los periodistas desplegados deben llevar baterías externas con carga completa para los teléfonos celulares. Si es posible, el periodista puede llevar un teléfono celular pequeño que sea eficiente para hacer llamadas. No es indispensable que sea celular “inteligente”.
  • Los periodistas deben evitar el contacto con grupos promotores de la violencia o con policías exaltados a punto de reprimir.
  • Cuando las circunstancias lo permitan, es recomendable mantener una distancia de por lo menos 10 o 15 metros de grupos que amenazan con ejercer la violencia. Si hay acercamientos y es posible controlarlos, éstos deben ser breves y organizados.
  • Es indispensable evitar a toda costa quedarse en medio de un enfrentamiento entre manifestantes rivales o entre manifestantes y grupos de policía.
  • Las coberturas de Facebook live deben hacerse en equipos de dos o mas personas, de tal manera que al menos una de ellas está al pendiente de lo que ocurre alrededor al tiempo que protege la espalda de la otra. Si la violencia está ocurriendo, el reportero debe tener la libertad de interrumpir la transmisión si su seguridad está en riesgo.
  • Las entrevistas a manifestantes o personas deben realizarse en las esquinas de las calles, de espaldas a la pared, cuando el reportero tenga una visión completa de lo que ocurre a su alrededor.
  • En situaciones de fuego cruzado o represión a balazos contra manifestantes, los periodistas deben estar entrenados a bajar la silueta, buscar protección inmediata, identificar el sonido de armas de fuego, reconocer de dónde provienen los disparos y quiénes los están haciendo.
  • La reacción de protección también debe ocurrir cuando hay disparos de balas de goma. Estas pueden ser letales o causar daños graves si impactan los ojos.
  • Si ocurre un ataque con gas lacrimógeno, es necesario evitar el uso de pañoletas empapadas de agua, pues algunas sustancias del gas lacrimógeno pueden reaccionar con el agua. Los periodistas de Sudáfrica usan el lubricante de los condones para limpiarse la cara en esas circunstancias.

Algunos recursos importantes:

  • Los periodistas también deben aprender qué hacer cuando un colega está herido. Este documento de la UNESCO ofrece una guía amplia.
  • Abraji, la organización brasileña de periodistas de investigación, publicó un manual de cómo cubrir manifestaciones violentas.
  • El Comité de Protección a Periodistas de Nueva York dedica un capítulo a la cobertura de situaciones de inseguridad en protestas y disturbios sociales.

El Colegio de Comunicólogos de Baja California condenó el ataque a ocho periodistas del estado que fueron agredidos verbal y físicamente por elementos de la Gendarmería Nacional, una corporación paramilitar, agrupada en la Policía Federal mexicana, el pasado 7 de enero en las inmediaciones de la Planta de Almacenamiento de Pemex en Playas de Rosarito.
Los periodistas de El Universal, Animal Político, Univisión, Síntesis TV, Newsweek en Español, El Sol de Tijuana y el periódico Frontera, cubrían las protestas populares por el reciente alza a los costos de la gasolina.
Este es el texto completo de la condena del Colegio de Comunicólogos:

El Colegio de Comunicólogos de Baja California tomó conocimiento y corroboró que la tarde de ayer sábado 7 de enero, agentes de la Gendarmería Nacional agredieron física y verbalmente a los periodistas Laura Sánchez Ley, corresponsal del periódico El Universal en Baja California; Luis Alonso Pérez, colaborador de Univisión y del portal Animal Político; Daniel Ángel Rubio y Armando Castillo, reportero y camarógrafo, respectivamente, del canal Síntesis TV; Manuel Ayala y Joebeth Terríquez, colaboradores de la revista Newsweek en Español Baja California; así como a Yolanda Caballero, reportera del periódico El Sol de Tijuana, quienes sufrieron vejaciones que van desde los insultos y empujones, hasta los golpes en cuerpo y rostro, la detención de dos de ellos por algunas horas y el daño en al menos una de las cámaras de video. Además, se confirmó que elementos de la Policía Estatal Preventiva rociaron gas pimienta en el rostro de Jesús Bustamante, fotoperiodista del periódico Frontera.
Los agravios se presentaron a pesar de que los periodistas se identificaron como tales y mientras cumplían su labor de informar acerca de la confrontación que se suscitó cuando los agentes intentaron desalojar a los manifestantes que por días mantuvieron bloqueado el acceso a la planta de Pemex en Playas de Rosarito, por lo que en relación a estos hechos, el Colegio de Comunicólogos de Baja California manifiesta lo siguiente:
Que condenamos enérgicamente estos hechos y toda clase de violencia que atente contra la vida, la integridad y la dignidad de periodistas que cumplen su labor de informar, por lo que reprobamos el actuar de los agentes de la Gendarmería Nacional y de la Policía Estatal Preventiva, cuya función es la de mantener el orden con pleno respeto a los derechos humanos y no la de interferir en la labor periodística.
Que lo ocurrido es inadmisible porque el periodismo constituye una vía de acceso al conocimiento y un espacio para la libre manifestación de las ideas, por lo que cualquier agresión contra periodistas no solamente genera zozobra y autocensura en otros periodistas, sino que priva a la sociedad de su derecho vital a estar informada veraz y oportunamente.
Que nos solidarizamos con los periodistas víctimas de estos agravios, compartiendo su indignación, por lo que demandamos que la Procuraduría General de la República, a través de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle), asuma un papel más activo, comprometido y contundente, a fin de que estas agresiones no queden impunes y cese cualquier acto violento o de intimidación en contra de quienes ejercen la labor periodística en nuestro estado.
Que, asimismo, demandamos la intervención de la Comisión Especial de Seguimiento a las Agresiones contra Periodistas y Medios de Comunicación, que preside la diputada federal Brenda Velázquez, a fin de que estas agresiones no queden impunes y se brinde el apoyo necesario a las víctimas.
Que en escenarios como los que hoy vive el país y nuestro estado, la falta de información y el accionar violento de los agentes solo abona a la incertidumbre, exacerbando el malestar y el ánimo de confrontación derivados de los incrementos en el precio de los combustibles, por lo que es vital salvaguardar la labor periodística, a fin de que nuestra sociedad conserve la calma y disponga oportunamente de información fidedigna para tomar decisiones basadas en el conocimiento y la comprensión de los hechos, no así en la especulación o en la desinformación.
Que, por todo lo anterior, nos unimos a la exigencia del gremio periodístico para que el Poder Ejecutivo, a través de sus representantes en los tres órdenes de gobierno y en coordinación con las diferentes instancias del Poder Legislativo y del Poder Judicial, actúe de manera contundente para salvaguardar el derecho a informar y a estar informado, brindando mayores garantías para el ejercicio periodístico en nuestro estado.

Organizaciones de periodistas de Chihuahua, Chihuahua, exigieron a las autoridades estatales el esclarecimiento del asesinato del periodista Jesús Adrián Rodríguez Samaniego, reportero de la Cadena Antena 102.5 FM, quien fue abatido a tiros el sábado 10 de diciembre afuera de su domicilio en la calle Quinta de la Colonia Santa Rosa de Chihuahua capital.

La Red de Periodistas de Juárez emitió el siguiente comunicado:

#JUSTICIA para el colega Jesús Adrián Rodríguez Samaniego
La Red de Periodistas de Juárez repudia el asesinato del reportero Jesús Adrián Rodríguez Samaniego, de 41 años, quien laboraba para Antena 760 AM del Grupo Radio Divertida en la ciudad de Chihuahua.
Como Red nos solidarizamos con sus familiares y amigos ante la pérdida que ahora sufren.
A las autoridades exigimos una investigación seria, profesional y transparente, a la que está obligada a realizar cuando matan a un ciudadano.
Demandamos el esclarecimiento de hechos y la sanción a él o los responsables, para evitar que la impunidad que ha prevalecido en los últimos motive más agresiones contra periodistas y contra la sociedad en general
Red de Periodistas de Juárez
***Relación de periodistas asesinados en Chihuahua***
1.- José Ramírez Puente, Noticiero Juárez Hoy, asesinado en Ciudad Juárez Chihuahua. 28/abril/2000
2.- José Luis Ortega Mata, director del Semanario de Ojinaga, Chihuahua. Asesinado el 19/02/2001
3.- José Barbosa Bejarano, Revista Alarma Chihuahua. 9/03/2001
4.- Enrique Perea Quintanilla, Director revista Dos Caras, una Verdad Chihuahua, Chih. 09/08/2006
5.- Gerardo Guevara Domínguez, del Semanario Siglo XXI, 11/03/2007.
6.-. Saúl Noé Martínez. Trabajaba en Interdiario de Agua Prieta, Sonora, fue asesinado en la frontera de Chihuahua con Agua Prieta el 23/04/2007
7.- Candelario Pérez Rodríguez, Revista Sucesos Ciudad Juárez, 23/06/2008
8.- José Armando Rodríguez Carreón, Reportero de El Diario de Juárez. 13/11/2008. “No se mata la verdad matando periodistas”
9.- David García Monroy, El Diario de Chihuahua, 09/10/2008
10.- Ernesto Montañez Valdivia, Enfoque del Sol de Chihuahua Ciudad Juárez. 14/07/2009
11.- Norberto Miranda, Radio Visión digital Columna El Gallito Nuevo Casas Grandes. 23/09/2009
12.- Jaime Omar Gándara, fotógrafo, asesinado en la ciudad de Chihuahua, el 20/09/2009.
13.- Isabel Cordero Martínez, ex conductora de Televisa-Chihuahua. 15/04/2010
14.- Guillermo Alcaraz Trejo, camarógrafo de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH). Colaboraba con el periódico digital Omnia Chihuahua. 10/07/2010
15.- Luis Carlos Santiago, Fotógrafo del Diario de Ciudad Juárez, asesinado en Juárez. 16/09/2010
16. Hugo César Muruato Flores, locutor de Multimedios Radio de la estación La Caliente. Fue asesinado el 02/12/2011.
17.- Francisco Javier Moya Muñoz, locutor de radio, asesinado en Chihuahua. 21/04/2012
18.- Héctor Javier Salinas García, director de medios de comunicación, asesinado en Chihuahua. 21/04/2012
19.- Ernesto Araujo Cano, reportero gráfico independiente, trabajaba para El Heraldo de Chihuahua, Chihuahua 19/08/2012
20.- Jaime Guadalupe González Domínguez, director y reportero de www.ojinaganoticias.com.mx asesinado en Ojinaga, Chih. 03/03/2013
21. Jesús Adrián Rodríguez Samaniego, de 41 años, reportero de www.vozenred.com Antena 760 AM del Grupo Radio Divertida. Fue asesinado el 10/12/2016

Ángel Zubía García, presidente del Foro de Periodistas de Chihuahua, condenó el crimen y exigió al gobernador Javier Corral Jurado una investigación exhaustiva.

Ricardo Boone, director de GRD Multimedia, la empresa matriz que produce Cadena Antena, exigió a las autoridades la investigación del asesinato.

La Casa de los Periodistas, una organización de defensa de periodistas en la Ciudad de México, protestó ante el gobierno del estado de Tamaulipas, por la criminalización de periodistas agredidos.
Este es el texto de su comunicado. Lo difundimos para el interés del lector:

“Gobierno de Tamaulipas criminaliza a periodista asesinada
CASA DE LOS DERECHOS DE PERIODISTAS, A.C.

Ciudad de México, 21 de junio 2016.

Boletín 020/2016.

La Casa de los Derechos de Periodistas (CDP) A.C., manifiesta su indignación y rechazó por las prácticas de autoridades de seguridad pública y administración de justicia que criminalizan a víctimas de delitos cometidos contra la libertad de expresión, como es el caso del llamado Grupo de Coordinación Tamaulipas, responsable de la seguridad pública en aquella entidad del Noreste del país, mismo que sin esperar las indagatorias de la fiscalía, sobre el asesinato de la periodista free lance y profesora, Zamira Esther Bautista Luna, difundió información que supuestamente la vincula con un grupo del crimen organizado que opera en Ciudad Victoria Tamaulipas.

Esta misma práctica se ha dado en los casos de otras personas periodistas como Rubén Espinoza en la Ciudad de México, Anabel Flores en Veracruz y el de Elidio Ramos Zárate en Oaxaca.

Tanto de manera oficial o por medio de “filtraciones” tanto la policía como agentes de procuración de justicia difunden informaciones que criminalizan a personas periodistas asesinadas, lo que contribuye a desvirtuar los hechos y que la autoridad descarte sin investigar la línea por el trabajo periodístico de las víctimas.

Bautista Luna, de 44 años de edad, fue asesinada a balazos el lunes en Ciudad Victoria, Tamaulipas, cuando intentó encender su vehículo estacionado frente a su domicilio, de acuerdo a reportes de la policía de la capital del estado.

Fue asesinada por personas que portaban armas de fuego, quienes le hicieron varios disparos cuando se encontraba en el interior de su vehículo.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 6:30 horas del lunes 20 de junio, frente a su domicilio particular ubicado en la colonia conocida como Integración Familiar.

La policía, en la reconstrucción de hechos, estableció que la excolaboradora de medios de comunicación como la televisora Televisa y el diario El Mercurio, luego de salir de su vivienda se subió a su automóvil y cuando intentaba encender el motor de la unidad, recibió varios disparos de arma de fuego que provinieron de otro vehículo.

El Grupo de Coordinación de Tamaulipas, difundió en un comunicado de prensa que los responsables del homicidio dejaron una cartulina con un texto que vincula a la víctima supuestamente con integrantes de un grupo delincuencial que opera en Ciudad Victoria”.

La publicación del mensaje escrito en una cartulina y que fue encontrado en la escena del crimen, supuestamente dejado por un cartel del narcotráfico, entorpece las investigaciones y criminaliza a Bautista Luna, porque de manera anticipada y sin haber iniciado ninguna investigación ministerial la vinculan con la delincuencia organizada.

La misma práctica fue utilizada por la Fiscalía del estado de Veracruz en el caso de la periodista Anabel Flores, información que con el avance de las investigaciones fue desvirtuada.

La CDP le exige tanto al gobernador de Tamaulipas, Egidio Torres Cantú, como al Fiscal General del mismo estado, Ismael Quintanilla Acosta, que ordenen a una investigación minuciosa y eficiente, para dar con el paradero de los responsables del homicidio y no quede en la impunidad como los otros 13 casos de periodistas asesinados en esa entidad del año dos mil a la fecha.

Esta asociación civil dedicada a la protección y defensa de los derechos de periodistas, se suma a las exigencias de justicia que han emitido organizaciones como la Red de Periodistas del Noreste, la cual, tras recordar que del año 2000 a la fecha se han asesinado a 14 periodistas en Tamaulipas, sostuvo que “los periodistas no solicitamos un trato especial al resto de la sociedad, sólo exigimos que las autoridades de los tres niveles de gobierno hagan cumplir la ley y castiguen a los responsables de la violencia y los asesinatos contra la indefensa población”.