Guías para cubrir la violencia en manifestaciones

La agresión a periodistas en las protestas recientes contra el “gasolinazo” es un buen momento para revisar cómo reducir vulnerabilidades en la cobertura de manifestaciones populares o actos de represión policial.

Soledad
Lo primero es que los periodistas suelen cubrir estos hechos solos y de manera desorganizada. La presencia de más colegas alrededor carece de valor protector, si cada uno lo está cubriendo en soledad y sin coordinación.
Segundo, los periodistas que usan teléfonos celulares para tomar imágenes o transmitir en vivo, están forzados por las circunstancias a acercarse más a las situaciones de violencia potencial, a veces junto a sus protagonistas.

 
Actores hostiles
En tercer lugar, los actores de la violencia son cada vez más hostiles hacia los periodistas. En las manifestaciones recientes y cierres de carretera de profesores disidentes de la reforma educativa, los grupos radicales o los grupos policiales encargados de reprimirlos han ejercido violencia extrema contra los periodistas y han llegado incluso al asesinato. Ese fue el caso de Elidio Ramos Zárate que fue asesinado por personas encapuchadas, horas después de cubrir el plantón carretero en Juchitán, Oaxaca.
Algunos reporteros son atacados horas o días después de que han cubierto los incidentes de represión, sobre todo aquellos en los que hay manifestantes que mueren asesinados por disparos de la policía.

Decisiones desinformadas
La vulnerabilidad de los periodistas se agrava cuando, en ocasiones, sus editores o jefes toman decisiones de cobertura lejos de la acción y sin tener los elementos necesarios para evaluar la situación de riesgo. En esas ocasiones, el primer factor de riesgo empieza cuando editores toman decisiones desinformadas, fuera de contexto, y ordenan una cobertura sin medir el riesgo real que van a enfrentar sus reporteros.

Periodistas sin seguro
Después está el factor económico. Muchos periodistas cubren las manifestaciones como reporteros independientes sin ningún lazo institucional firme con ninguna organización periodística que los respalde. Y aunque trabajen de planta para algún medio, en casi todos los casos los periodistas carecen de seguros para gastos médicos mayores y , a veces, hasta de la cobertura básica del Seguro Social.
Cada situación es distinta y cada periodista y medio debe tomar decisiones de acuerdo con el nivel de riesgo y las condiciones de cada situación. Sin embargo, en la experiencia de periodistas que cubren disturbios, manifestaciones violentas o actos de represión policial contra multitudes, éstas pueden ser algunas medidas básicas que los reporteros pueden adoptar:

Medidas básicas

  • Desarrolle protocolos de seguridad para cada circunstancia. Los reporteros deben salir a la calle con protocolos previamente acordados con el editor y su redacción. A falta de una redacción, el periodista debe contar con el apoyo de colegas de otros medios que adopten un protocolo común.
  • Si es posible, cada cobertura debe ser planificada con el mayor detalle posible. La planificación debe incluir, de ser posible, el reconocimiento previo del lugar de la cobertura. En ocasiones, cuando los periodistas están en un lugar por primera vez, lo más recomendable es que, mientras trabajan, realicen una inspección rápida del lugar, identifiquen rutas de escape y lugares donde pueden protegerse en caso de surja la violencia. La inspección puede incluir la identificación de lugares elevados donde puedan tomarse imágenes o videos.
  • Los periodistas también deben estar conscientes de quiénes son los actores de la violencia y cuáles son sus motivaciones políticas, religiosas, económicas o culturales. Esa consciencia debe abarcar el conocimiento, entre más detallado mejor, de quiénes son los grupos más agresivos hacia los periodistas y cuáles son sus políticas de agresión.
  • Cada periodista debe decidir en qué circunstancia debe usar identificaciones o chalecos distintivos como periodista. Por regla general, siempre es mejor estar plenamente identificado como periodista, pero en ocasiones eso puede atraer más violencia. En todo caso, las identificaciones siempre deben estar disponibles y usarse en los momentos necesarios.
  • La comunicación de dos vías con la redacción debe ser constante. Los periodistas desplegados deben llevar baterías externas con carga completa para los teléfonos celulares. Si es posible, el periodista puede llevar un teléfono celular pequeño que sea eficiente para hacer llamadas. No es indispensable que sea celular “inteligente”.
  • Los periodistas deben evitar el contacto con grupos promotores de la violencia o con policías exaltados a punto de reprimir.
  • Cuando las circunstancias lo permitan, es recomendable mantener una distancia de por lo menos 10 o 15 metros de grupos que amenazan con ejercer la violencia. Si hay acercamientos y es posible controlarlos, éstos deben ser breves y organizados.
  • Es indispensable evitar a toda costa quedarse en medio de un enfrentamiento entre manifestantes rivales o entre manifestantes y grupos de policía.
  • Las coberturas de Facebook live deben hacerse en equipos de dos o mas personas, de tal manera que al menos una de ellas está al pendiente de lo que ocurre alrededor al tiempo que protege la espalda de la otra. Si la violencia está ocurriendo, el reportero debe tener la libertad de interrumpir la transmisión si su seguridad está en riesgo.
  • Las entrevistas a manifestantes o personas deben realizarse en las esquinas de las calles, de espaldas a la pared, cuando el reportero tenga una visión completa de lo que ocurre a su alrededor.
  • En situaciones de fuego cruzado o represión a balazos contra manifestantes, los periodistas deben estar entrenados a bajar la silueta, buscar protección inmediata, identificar el sonido de armas de fuego, reconocer de dónde provienen los disparos y quiénes los están haciendo.
  • La reacción de protección también debe ocurrir cuando hay disparos de balas de goma. Estas pueden ser letales o causar daños graves si impactan los ojos.
  • Si ocurre un ataque con gas lacrimógeno, es necesario evitar el uso de pañoletas empapadas de agua, pues algunas sustancias del gas lacrimógeno pueden reaccionar con el agua. Los periodistas de Sudáfrica usan el lubricante de los condones para limpiarse la cara en esas circunstancias.

Algunos recursos importantes:

  • Los periodistas también deben aprender qué hacer cuando un colega está herido. Este documento de la UNESCO ofrece una guía amplia.
  • Abraji, la organización brasileña de periodistas de investigación, publicó un manual de cómo cubrir manifestaciones violentas.
  • El Comité de Protección a Periodistas de Nueva York dedica un capítulo a la cobertura de situaciones de inseguridad en protestas y disturbios sociales.
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